2013/04/12

Somewhere, over the rainbow

Que los relatos míticos rezuman poesía es algo que advirtieron, entre otros, Azkue y Caro Baroja, el primero hace ya un siglo. Hasta en los versos burlones contra Peramea y en la tremebunda fórmula de excomunión de la entrada anterior se halla poesía, o en las rimas de los zozomikoteak en euskara y los manllevats catalanes (ver entrada del 1 de abril de 2012, “los días prestados”) que este año han llegado con un poco de retraso, pero no debilitados.

El ejemplo de esta vez es poético, incluso un punto lírico hasta en la coincidencia. También en abril de 2012 ponía un ejemplo extrapirenaico pero muy habitual, y marcado en piedra. Pero el de esta vez es especial. Si hace poco hablaba de la lluvia, ahora le toca al arco iris, que ni siquiera es un fenómeno meteorológico, sino simplemente óptico, y sin embargo o quizá por ello mismo es objeto de numerosos mitos. Plou i fa sol: les bruixes s’en pentinen, me dijo el Jaume cuando le conté lo que les voy a contar, y no faltan otras conclusiones míticas a algo tan chocante como la lluvia con sol, desde bodas de zorros vascos hasta de locos en Japón. No olviden que según la Biblia Dios selló con un arco iris su pacto de no enviar más diluvios a la humanidad. La exposición de La Lluvia de San Telmo presenta otros poéticos ejemplos. Y seguro que les suena que el arco iris surge de un caldero lleno de oro, que vemos muchas pelis.

La imagen es muy mala ,pero el lugar y el momento, mágicos:
desde el coche, parado porque no se podía avanzar por la tromba que había
adelantado el anochecer, sobre el mar que se tragó la primigenia Baiona por la
falta de caridad de sus habitantes, entre un doble arco iris se ven las rocas de
Hendaia lanzadas por Roldán y sobre las que se celebraban akelarres...
junto a Sorginzilo, el agujero de las brujas (ver entrada "Y las otras" de marzo)
En el País Vasco, entre otras historias, se dice que quien lo atraviese cambiará de sexo. Por eso, cuando leí que contaban lo mismo de la Roca Foradada entre Figuerola del Camp y Barberá de la Conca, y vi la foto, no pude evitar pensar que era un arco iris de piedra. Claro, allí hace falta algo más para que se obre el milagro: atravesarlo con un cesto lleno de agua en la cabeza. Transportar agua en un cesto es, precisamente, la viva imagen de la imposibilidad, lo mismo en una burlesca coplilla extremeña al novio chuleta (“de mí no tengas sospecha, que me tienes tan segura como el agua en una cesta) que como trabajo que se solicita a los genios pirenaicos (gillen, minairons, o simplemente diablos) precisamente para que no lo puedan realizar y dejen de importunar a sus ya hartos dueños.
 
Insisto: ahora me quedo con la poderosísima fuerza poética de los mitos, más allá de consideraciones de género, poder, códigos morales, “ordenación territorial y moral”, etc. que han ido surgiendo en las entradas anteriores, y las venideras. Imagínense a alguien cruzando en plena escalada (¡hay que ver el sitio!) cubierto por el aura iridiscente del agua cayéndole de la cabeza mientras atraviesa un arco de piedra… o mientras cruza bajo el arco iris. Y para cambiar de sexo, algo que gran parte de la población sigue considerando antinatural. Anti no sé, pero sobrenatural, al menos con este método… ¡no me digan que no!

 
Nota: en la Conca de Barberà, concretamente en Solivella, hay otra roca foradada de la que se cuenta lo mismo (y otras en otras comarcas, pero no me consta que con este mito). Gràcies, moltes gràcies a la dona de l’Ajuntament que, quan li vaig demanar, em va contar que de petita hi anava, i va trucar a un senyor molt amable que em va ensenyar com arribar, malgrat la roca ara estigui blincada i el camí tancat de malesa, i em va contar coses molt interessants. Potser una altre vegada amb més temps... i de pas trobar la petjada del diable, que Solivella n'es molt ric, en mites i llegendes.
Puig on es troba la roca foradada de Solivella... si podeu trobar-la.
 Gràcies de nou i fins aviat.

1 comentari:

  1. ¡Cómo es la gente! En vez de hacer un comentario en el blog, me escriben al correo directamente. De todas maneras, gràcies, Savina, maca.
    Observen un caso de atravesamiento de roca que hasta hace nada se habría atribuido a brujas o similares. Es en Montserrat, y si leen los comentarios al vídeo verán que se cuenta la misma leyenda. Eso sí: en este caso "noruego" faltaba el cesto de agua en la cabeza, por lo que sigue sin demostrarse su validez mítico-científica.
    http://www.ara.cat/el_radar/paracaigudista-travessa-volant-roca-Foradada-Montserrat_3_902339769.html

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